* dar lo que te sobra no es compartir , sino dar limosna !!! *

Aprendi que quien no te busca,no te extraña, y quien no te extraña, no te quiere, que el destino determina quién entra en tu vida, pero tu decides quién se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira cada vez que nos acordamos... Que hay tres cosas en la vida que se van y no regresan jamás: las Palabras, el Tiempo, y las Oportunidades ! por eso, valora a quien te valora y no trates como prioridad a quien te trata como una opción ...

Mostrando entradas con la etiqueta * Mitología *. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta * Mitología *. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de abril de 2012

* esa Bendita Manzana *


La manzana era el fruto prohibido para Adán y Eva. La manzana fue la fruta que lanzó Eris, para la más hermosa, y que fue el germen de la guerra de Troya. La manzana fue la fruta envenenada con la que se atragantó Blancanieves. Fueron manzanas las frutas que Milano dejó caer para vencer a Atalanta en la carrera. También fueron las manzanas las robadas en el jardín de las Hespérides. ¿No eran también manzanas los frutos que garantizaban la inmortalidad de los dioses germanos? La madre de Segismundo quedó embarazada después de haber comido una manzana que Odín le había dado. Guillermo Tell tuvo que disparar a una manzana que había colocada encima de la cabeza de su hijo. Newton formuló la Ley de la gravedad después de ver caer una manzana... Seguro que si me pongo, encuentro muchos más mitos en los que aparece la manzana. ¿Por qué este fruto en particular, y no las fresas, los melocotones o las sandías? ¿Qué significado es el que tiene la manzana? ¿Qué es lo que la hace especial ?

lunes, 26 de septiembre de 2011

* Quirón y el Mito *

El significado de Quirón:

En el arte grecorromano, Quirón es siempre representado llevando un niño sobre sus espaldas. Pero a pesar de este emblema de esperanza, la figura del Rey de los Centauros es trágica. Vale la pena reiterar el mito, que es frecuentemente distorsionado o mal relatado por ser tan penoso. En el mito, Quirón no se vuelve un curador por haber sido herido.
Esa es una reinterpretación optimista que intenta darle un sentido al dolor de la vida asignándole un significado y propósito específicos: desarrollar la compasión y la sabiduría para curar a otros a raíz de nuestro propio dolor. Esta reinterpretación del mito es válida como una forma de trabajar con las heridas propias. Pero el dolor de Quirón no servía a tan nobles propósitos en el relato verdadero. El ya era maestro y curador antes de ser herido. Podría inferirse que él ya está herido porque sufre de aislamiento, aunque es un Centauro, y por lo tanto, miembro de la tribu de criaturas que simbolizan el poder del instinto natural, él es en sí mismo civilizado, y esto mismo es lo que lo separa de su tribu. Quirón, en este contexto, representa al animal sabio, el poder natural que por su propia voluntad ha escogido servir a la evolución y a la conciencia humanas, más que permanecer ciegamente sujeto a las compulsiones instintivas del reino animal. Como el "animal que ayuda" de los cuentos de hadas, Quirón vuelve su espalda al salvajismo de su naturaleza instintiva para servir al modelo evolutivo, el cual considera es el camino a seguir para la totalidad de la vida.
Pero Quirón está en el lugar y momento equivocados. Es atrapado entre Hércules, el héroe solar que personifica la fuerza del ego humano, y los salvajes e indómitos Centauros a quienes Quirón mismo ha dejado atrás. Quirón no toma partido durante la encarnizada batalla, pues él simpatiza con los dos. Quizá, por este rol mediador, que lo ha privado de su agresión natural, es accidentalmente herido por una flecha envenenada apuntada a otro Centauro; y la herida no sana, no importa cuál sea el método curativo que le aplique. Finalmente se retira a su caverna, aullando de angustia, rogando morir. Zeus y Prometeo se apiadan de él y le conceden la gracia de la mortalidad, permitiéndole morir en paz como cualquier mortal, a pesar de haber sido un dios.
Este terrible relato implica una condición de injusticia en la vida que es dura de aceptar para cualquiera, y quizá aún más para los individuos idealistas involucrados en estudios tales como la astrología. Queremos creer que la vida es justa, que la bondad es premiada y la vileza castigada, por lo menos en alguna otra encarnación si no lo es en ésta. Aquí hay una criatura buena que sufre por una falta que no le pertenece, una víctima de la inevitable batalla entre la evolución y la inercia, entre la conciencia y el instinto ciego. Quirón es una imagen de aquello que ha sido herido en nosotros injustamente por la vida, y por condiciones ineludibles que reflejan frustraciones e imperfecciones en la psiquis colectiva que es infaliblemente tosca en sus esfuerzos por progresar. A raíz de que los seres humanos somos tanto héroes solares como animales salvajes, y de que nuestros esfuerzos por civilizarnos a nosotros mismos produjeron, a lo largo de la historia, resultados desastrosos, tenemos un legado de dolor infligido injustamente, que repercute a través de generaciones. Los daños físicos y psíquicos, cuyas causas yacen, no en el fracaso individual o aún familiar, sino en una herencia genética o desastres colectivos como el Holocausto o la pesadilla actual en Kosovo, pertenecen al reino de Quirón. En estas esferas nuestros esfuerzos individuales inflamados por el Sol, refinados y concentrados por los planetas interiores y a los que da forma y fortaleza Saturno, son desbaratados o dañados por fuerzas de la vida, la historia, la sociedad, y la psiquis colectiva, sobre las cuales no tenemos control y por las cuales, como individuos, no podemos ser culpados.
Semejante choque con las inevitables imperfecciones de lo colectivo pueden dejarnos llenos de amargura y cinismo. Podemos castigar a otros porque nos sentimos mutilados, heridos e irredimibles. O podemos castigarnos a nosotros mismos. Pero si logramos avanzar más allá de la negra bilis de la amargura, y si somos lo suficientemente persistentes en la búsqueda de respuestas, podemos por cierto, hallar una respuesta; aún si la respuesta es que no hay respuesta, y que debemos aceptar los límites de la existencia mortal. La aceptación es uno de los regalos de Quirón, y es diferente a la resignación autocompasiva. La gracia de la muerte, obtenida por Quirón, puede comprenderse como un símbolo de la aceptación de la mortalidad, y constituye una transformación que, aún si no puede curar lo incurable o alterar el pasado, puede cambiar radicalmente nuestra perspectiva de la vida. A través suyo aprendemos compasión, aunque de una clase limitada. La compasión de Quirón es la compasión de un cojo por el otro. Podemos sentir una profunda empatía por aquellos que han sido heridos como nosotros, pero sin el calor y la luz del Sol, tal vez no encontremos la generosidad para movernos más allá del círculo estrecho de aquellos cuya aflicción específica refleje la nuestra, y ver que la vida nos ha lastimado a todos, de una u otra manera...
" Quirón representa las cosas que podemos hacer muy bien por los demás, pero que no somos capaces de hacer por nosotros mismos. También indica cualidades que otros perciben muy bien en nosotros, pero que nosotros no reconocemos, pese a lo mucho que podemos necesitarlas "
material tomado de la red ... desconozco el autor

miércoles, 4 de mayo de 2011

* la Pitio o Pitonisa *

Pitia o PitonisaSe sabe que la elección de este personaje se hacía sin ninguna distinción de clases. A la candidata sólo se le pedía que su vida y sus costumbres fueran irreprochables. El nombramiento era vitalicio y se comprometía a vivir para siempre en el santuario. Durante los siglos de apogeo del oráculo fue necesario nombrar hasta tres pitonisas para poder atender con holgura las innumerables consultas que se hacían por entonces. Sin embargo en los tiempos de decadencia sólo hubo una, suficiente para los pocos y espaciados oráculos que se requerían. Los consultantes tenían una entrevista con ella unos días antes del oráculo. Este hecho está perfectamente documentado en las noticias que dan los autores de la Antigüedad. El oráculo se celebraba un día al mes, el día 7 que se consideraba como la fecha del nacimiento de Apolo. Los consultantes eran de todo tipo, desde grandes reyes hasta gente pobre. En primer lugar se ofrecía un sacrificio en el altar que había delante del templo. A continuación se pagaban las tasas correspondientes y por último el consultante se presentaba ante la Pitia y hacia sus consultas oralmente, según se cree. Se conoce muy poco sobre el rito que se seguía en el oráculo. Se sabe que la Pitia se sentaba en un trípode que estaba en un espacio llamado aditon, al fondo del templo de Apolo Pitio. Αδυτων significa "fondo del santuario" y τo αδυτoν significa "lugar sagrado de acceso prohibido". En el oráculo de Dódona se hacían las consultas grabadas en laminillas de plomo de las que se han encontrado bastantes ejemplares en las excavaciones. La Pitia daba respuestas (el verdadero oráculo) que un sacerdote recogía y escribía en forma de verso. Después se le entregaba al consultante. En un primer momento, las sentencias de la pitonisa se hacían en verso, pero a mucha gente le parecía extraño que, siendo Apolo el dios de la música, tuvieran las predicciones tan mala calidad rítmica y melódica. Así que pronto la pitonisa comenzó a predecir en prosa. Uno de los enigmas con el que se enfrentan los estudiosos del tema es el gran número de aciertos que tuvo el oráculo de Delfos. La fe en él era total, incluso si se equivocaba porque en ese caso se decía que el fallo era la interpretación de lo dicho y no el oráculo en sí. Durante siglos ha corrido una leyenda en forma de verdad histórica acerca del oráculo y el estado de la Pitonisa. Dicha leyenda se difundió a partir de los autores cristianos de los siglos III y IV, como Orígenes y San Juan Crisóstomo. Eran tiempos en que la época de la Grecia clásica se veía como un acérrimo paganismo al que había que ridiculizar. De esta manera los escritores inventaron algo que a través de los siglos tuvo siempre mucho éxito. Lo describían así: El trípode de la Pitonisa o Pitia se hallaba sobre una grieta muy profunda de la roca. Por esa grieta emanaban unos gases tóxicos que hacían que la mujer entrara rápidamente en un estado de embriaguez y desesperación con grandes tiritonas, es decir entraba en trance, desgreñada, y arrojando espuma por la boca. Además masticaba hojas de laurel, lo que ayudaba a alcanzar ese estado psicosomático. Lo cierto es que no se ha encontrado hasta el momento ninguna descripción sobre el momento del oráculo en los escritores griegos o latinos. Ningún autor pagano ha descrito nunca una escena de consulta, ni siquiera Plutarco en su obra Diálogos píticos. Por otra parte los estudios recientes arqueológicos y geológicos hechos en la zona del templo de Apolo aseguran que en la roca no existe la fisura profunda de que se habla en la leyenda.

* el Oráculo de Delfos *

El oráculo de Delfos fue un gran recinto sagrado dedicado principalmente al dios Apolo que tenía en el centro su gran templo, al que acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre cuestiones inquietantes. Situado en Grecia, en el emplazamiento de lo que fue la antigua ciudad llamada Delfos (que hoy ya no existe), al pie del monte Parnaso, en medio de las montañas de la Fócida, a 700 m sobre el nivel del mar y a 9,5 km de distancia del golfo de Corinto. De las rocas de la montaña brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la fuente de Castalia, rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo. La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto, la poesía, llamadas musas junto con las ninfas de las fuentes, llamadas náyades. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban. El oráculo de Delfos influyó en gran manera en la colonización de las costas del sur de Italia y de Sicilia. Llegó a ser el centro religioso del mundo helénico. La Fócida o Focia es una antigua región del centro de Grecia atravesada por el gran macizo del monte Parnaso. En época de la Grecia clásica una parte de esta región, la que está situada al pie de dicho monte, tenía el topónimo de Pyto (o Pito), en griego Πυθω. Este lugar es el conocido como Delfos, es decir, Pyto y Delfos son sinónimos. El puerto de Itea era la puerta al mar más cercana a Delfos. El nombre de Pito fue tomado de la serpiente Pitón (Πυθων) que vivía en una cueva de estos parajes y a la que el dios Apolo dio muerte para apoderarse de su sabiduría y ser él quien presidiera el oráculo. La mitología cuenta que después de dar muerte a la serpiente, Apolo guardó sus cenizas en un sarcófago y fundó en su honor unos juegos fúnebres que se llamaron Juegos Píticos. Más tarde corrió la leyenda de que ese sarcófago se hallaba enterrado debajo del ónfalos, piedra cuyo nombre significa "ombligo del mundo", en el templo de Apolo en Delfos. De este nombre derivó el de Pitia o Pitonisa (Πυθια), nombre que se le fue dando a las mujeres que interpretaban las respuestas, es decir el oráculo. Al templo de Apolo se le llamaba también Pition (Πυθιoν) y al mismo Apolo en Delfos se le llamó Apolo Pitio. El topónimo de Delfos viene de Delfine (Δελφινης), que era el nombre del dragón mitológico que custodiaba el oráculo antes de la llegada de Apolo. A partir del siglo IV a. C., se le empezó a llamar Pitón en lugar de Delfine, aunque en esencia era el mismo personaje. Son dos fases sucesivas de la leyenda. Siguiendo el topónimo de Delfine, al templo de Apolo se le llamó igualmente Delfinion (Δελφίνιoν

miércoles, 3 de diciembre de 2008

* Prometeto y el Mito del Fuego *

Cuenta el mito que cuando los dioses y los humanos decidieron sellar su relación mediante el sacrificio, Prometeo fue el dios encargado de fundar la ceremonia. Así que eligió la victima, un buey, y lo sacrificó, e hizo luego dos partes con sus carnes y huesos. En un lote puso las carnes comestibles, y en otro, más grueso y lucido, las grasas y los huesos, recubriendo esté último con la piel. Y luego le dio a escoger a Zeus. El Dios Supremo eligió el lote mas gordo y vistoso, pero luego, al descubrir que había sido victima de un engaño encolerizo; asi desde entonces esa parte se quema en honor a los dioses, mientras los humanos se reparten, bien asadas, las carnes del animal sacrificado. Zeus, en represalia por la afrenta cometida por los humanos, les retiró el fuego, llevandolo a las alturas celestes, pero Prometeo consiguió robar unas chispas y devolvérselas a los humanos. Zeus volvió de nuevo a enfurecerse y esta vez preparó un castigo doble; condenó a Prometeo a ser clavado en las cumbres solitarias del Cáucaso, donde un águila iba cada tres días para clavarle sus uñas en el pecho y roerle el hígado, y el motivo de que fuera cada tres días no es otro que para darle tiempo al hígado de regenerarse y así poder volver a comérselo y seguir con el martirio y por otro lado, maquinó la creación de la mujer para desdicha de los humanos. Así, Hefesto, el dios artesano, formó del barro una figura femenina, tomando como modelo a las bellas diosas, le puso el nombre de Pandora (que significa "regalo de todos los dioses) y se la envió a los hombres, llevando una jarra donde iban todos los males, la cual abrió impulsada por su curiosidad expandiéndose por todo el mundo, y de esta forma los hombre se tuvieron que resignar a convivir con las mujeres en un mundo poblado de muchas calamidades. En cuanto al castigo de Prometeo, en un principio Zeus se lo impuso por mil años, pero gracias a las continúas intervenciones pidiendo el perdón de Prometeo por parte de los otros dioses, Zeus se ablandó y a los 30 años mandó a Hércules para liberarlo, matando al águila de un flechazo y a partir de aquel día el dios benefactor de los humanos fue glorificado en el Olimpo.

jueves, 16 de octubre de 2008

* el Jabalí del Erimanto - LIbra *

En esta ocación Euristeo le encomienda a Hércules traer, también vivo, al jabalí del Erimanto, animal que devastaba la Psofide. Este trabajo es poco significativo o importante en sí mismo, pero célebre en cambio por un episodio accesorio, que es el siguiente. En su camino hacia el Erimanto (montaña de Arcadia) Hércules se hospeda en Fóloe, en casa del centauro Folo, hijo de Isleño y de una ninfa Melia. Folo ofrece a Hércules carne asada, mientras él mismo la toma cruda. Hércules pide vino, a pesar de su amabilidad (sólo él y Quirón son buenos entre los Centauros), le dice que le parece peligroso abrir el tonel que es propiedad común de los Centauros; pero Hércules insiste, Folo lo abre, y al olor del vino acuden los Centauros armados de rocas y abetos. Hércules rechaza a los dos primeros, Anquio y Agrio, con tizones encendidos, y a los demás los persigue a flechazo hasta el promontorio Malea, en el extremo Sur del Peloponeso. Los Centauros se amparaban detrás de Quirón, y una flecha lanzada contra uno de ellos, Élato, le atraviesa el brazo y va a clavarse en la rodilla de Quirón, causando enorme disgusto a Hércules, que corre a sacársela y le aplica un remedio que le proporciona el propio Quirón. Pero la herida era incurable por ser Quirón inmortal, y éste, agobiado por los terribles dolores que le producían, pide a Zeus que le haga morir para que cesen sus sufrimientos. Parecía esto imposible, pero se consigue gracias a la intervención de Prometeo, que se ofrece en lugar de Quirón. De los restantes Centauros, la mayoría de los que lograron escapar fueron acogidos por Poseidón en un monte próximo a Eleusis; uno de los supervivientes, llamado Euritón, se refugia en Fóloe, y luego veremos como muere al fin también en manos de Hércules. Pero el más famoso de esos supervivientes es Neso, que llega al río Eveno, en Etolia, y allí permanecerá hasta que al fin lo aniquile igualmente Hércules, ya hacia el fin de la vida de éste. En cuanto a Folo, arranca de uno de los muertos una flecha y se pone a examinarla, maravillándose de que siendo tan pequeña pueda dar muerte a seres tan gigantescos como son ellos, los Centauros; pero mientras la está observando se le resbala de la mano, le cae en un pie y lo mata en el acto. Hércules regrea a Fóloe donde da honrosa sepultura al buen Centauro Folo, luego de lo cual por fin busca al jabalí, lo persigue y acosa hasta hacerlo meterse en un paraje donde la nieve es muy profunda, estando ya el animal fatigado, lo captura a lazo, y lo lleva vivo a Micenas.

* el Cinturón de Hipólita - Virgo *

En esta tarea Hércules debe traer el cinturón de Hipólita, reina de las Amazonas. Hércules se embarca, en compañía de aliados y voluntarios, y tras algunas escaramuzas en Paros y en Misia, arriba al país de las Amazonas, fondeando en Temiscira. Allí Hércules recibe la visita de la reina la reina Hipólita, quien, después de enterarse por el propio Hércules del motivo de su visita, le promete darle el cinturón. Mas entretanto Hera, tomando la apariencia de una Amazona, se presenta ante la multitud de éstas y les miente, diciéndoles que su reina ha sido hecha prisionera por los extranjeros; las Amazonas entonces se lanzan a caballo contra el navío. Hércules, creyendo que se trata de una emboscada previamente dispuesta, da muerte a Hipólita, le quita el cinturón, y luchando con las otras Amazonas leva las anclas y se hace a la mar, arribando, no mucho después, a las costas de Troya. Al llegar Hércules, Troya se encontraba afligida por una calamidad sumamente parecida, aunque no en su origen, a la que en Etiopía había remediado Perseo al liberar a Andrómeda, pues también en Troya estaba la hija del rey, llamada Hesíone, encadenada a una roca para ser devorada por un monstruo marino; pero el origen de tal desgracia había sido la perfidia del rey Laomedonte contra los dioses Poseidón y Apolo. Habían venido estos a Troya para ponerse al servicio de Laomedonte, ya fuera en figura humana y para probar a Laomedonte, ya sin disimular su condición de dioses y como castigo impuesto por Zeus por haberse rebelado contra él. Hércules combatiendo contra Gerión, quien era un mounstruo con tres cuerpos. Una vez llegado Hércules, Hesíone estaba encadenada esperando la llegada del monstruo que ha de devorarla. Allí Hércules salva a Hesíone matando al mounstruo marino y mediante un pacto con el padre de la joven. Hércules, pues, se ofrece a salvar a Hesíone, pactando con Laomedonte que recibirá en recompensa los caballos divinos que en otro tiempo entregara Zeus a Tros, abuelo de Laomedonte, como reparación por el pacto de su hijo Ganímedes. Hércules, espera la llegada del monstruo y le da muerte, tras de lo cual libera a Hesíone y se la entrega a su padre, pero, hay otra versión en la que la liberación es anterior a la matanza del monstruo, y después de la matanza Hércules da a escoger a Hesíone entre quedarse con su padre o irse con él, escogiendo la joven esto último, por temor a volver a ser entregada a cualquier nuevo monstruo; tras de lo cual Hércules se la deja en depósito a Laomedonte, juntamente con los caballos, hasta que él regrese con los Argonautas; y es en ese momento cuando Laomedonte se niega a entregarle los caballos. Hércules por el momento se limita a amenazarlo con la guerra, y se hace a la mar. Y tras algunas escaramuzas en Eno, en Tasos y en Torone, llega a Micenas y entrega a Euristeo el cinturón de Hipólita.

* Astrología Esotérica y los 12 Trabajos de Hércules *

Muchos astrólogos interpretan los 12 trabajos, como un recorrido por los 12 signos del zodiaco; aunque los presentan en otro orden:
Robar las Yeguas de Diomedes; Simbolizando a Aries
Capturar al Toro de Creta; Tauro
Robar las manzanas del jardín de las Hespérides;Géminis
Capturar a la cierva de Cerinia;Cáncer
Matar al león de Nemea ; Leo
Robar el cinturón de Hipólita; Virgo
Capturar al jabalí de Erimanto; Libra
Matar a la hidra de Lerna; Escorpio
Matar a los pájaros del Estínfalo; Sagitario
Capturar a Cerbero; Capricornio
Limpiar los establos de Augías ; Acuario
Robar el ganado de Gerión; Piscis

domingo, 12 de octubre de 2008

* Cronos y Kairós *

Los griegos tenían palabras propias para distinguir dos maneras muy diferentes de entender el tiempo: Cronos y Kairós.
Cronos es el tiempo considerado como una sucesión de instantes. Marca los años, las estaciones, los días y hasta las horas con sus subdivisiones. Los hombres, sobre todo los actuales, en la cultura occidental, son tan adoradores del Cronos, que se han convertido en sus esclavos. Kairós expresa la sensación fugaz de un instante que está pasando. Desconectado de la sucesión, podría ser simplemente considerado como "el tiempo oportuno", "la hora cierta". Kairós es el tiempo de lo femenino. Hay que tener una sensibilidad especial para captarlo. Pero es imposible retenerlo. El sentido de la oportunidad no es el mismo para los hombres que para las mujeres. Para Lo masculino, oportuno es el momento justo para intervenir. El hombre tiende a analizar la situación y a calcular cuándo le resultará más ventajosa y menos desventajosa la intervención. Lo femenino tiende a vivir todo en conjunto y a sentir cuándo es hora de dejarse llevar a dar determinado paso: la mujer se guía por la vivencia interior de ciclos y eventos que "encajan" entre sí porque se perciben como una cosa única. El impulso tiene que madurar para ser tolerable y aceptable. Entonces puede expresarse como un desafío al hecho interior y no como una manipulación a través de una culpabilidad o de una amenaza. En ese sentido la mujer puede asumir el papel de iniciadora y conductora de una nueva experiencia de subjetividad. La inicia a través de estímulos y anhelos y afirma claramente sus necesidades y puntos de vista, tanto para sí como para su compañero. Para ejemplificar, podemos apelar a la imagen de un árbol. Para el hombre es más fácil aludir a un árbol frutal. Lo ha plantado con el fin de recoger sus frutos. Aguarda el tiempo de la cosecha. Lo cuida para que le dé una copiosa producción. Calcula cuánto recogerá y cuánto ganará con ello. Si sólo le da flores, quizá lo arranque y lo sustituya por otro, a no ser que piense usarlo como madera. Para la mujer, en cambio, es más probable que se sienta amiga del árbol y admire su belleza. Unirá su recuerdo a algunos acontecimientos de su vida. Lo amará o lo detestará, independientemente de sus frutos. O lo mirará con total indiferencia. De ahí que el hombre y la mujer actúen de manera distinta con respecto al árbol, así como también frente a otras cosas: automóviles, tránsito, etc. (El automóvil, que no es un ser vivo sino mecánico, atrae más al masculino)

sábado, 11 de octubre de 2008

* Dactilomancia: el Anillo en las diferentes Mitologías *

Mitología simbólica. Simbolismo: riqueza, soberanía y majestuosidad. Leyendas metafísicas. Objeto mágico. Sabiduría. Magia.
Dada la importancia que ha adquirido la película que recrea la primera parte de la trilogía escrita por el literato inglés J.R.R. Tolkien (El Señor de los Anillos), he creído que sería curioso encontrar semejanzas entre las mitologías antiguas del mundo, como la nórdica, griega, celta, germana, romana, etc.; y la mitología creada por Tolkien. ¿Cuál es el motivo de que eligiera un anillo para simbolizar el poder? ¿Es realmente un símbolo mitológico? ¿Se recrea Tolkien en alguna mitología conocida?Este trabajo no versa sobre la obra de Tolkien, y mucho menos sobre la película de Peter Jackson. A modo de repaso de mitologías famosas, y leyendas épicas interesantes, comprenderemos rasgos de la historia cultivando además nuestra imaginación. Se trata de una investigación de otras culturas para encontrar un símbolo común: el anillo. En muchísimas culturas, hemos notado la presencia de un ente místico, un símbolo realmente importante en la mitología o la religión, un elemento imprescindible para la “magia” de la tradición. De alguna manera, las leyendas metafísicas hacen presencia en el mundo real. Algunas culturas han optado por la veneración a animales (las vacas en la India), otras a alimentos (la hostia en el cristianismo), otras simplemente usan objetos que representan sus dioses (como las estatuas de los griegos, las imágenes de las iglesias, o los ídolos de las tribus indias).El hombre ha tratado por todos los medios, llevar a cabo ese poder que tienen sus dioses imaginarios. De ahí la creación de la magia, y como rama a partir de ella, la ciencia. Pero a los magos no les bastaba con hacer acto de presencia y decir un par de palabras mágicas para formular hechizos y sanar enfermos. Además, tenían que portar un objeto mágico que lo dotara de esta virtud, de este arte. Hablamos del anillo.Pero el anillo no sólo aporta sabiduría a los magos, además tiene connotaciones de riqueza, soberanía y majestuosidad. Para llegar a esta conclusión he ido recopilando anécdotas de las culturas, leyendas y, en definitiva, mitologías más célebres de la historia del hombre; yo incluso me atrevería a decir que se trata de las más bellas.
Introducción a la historia: La tradición de cuentos de búsquedas de anillos nació incluso antes de que se construyeran las pirámides de Egipto o de que se levantaran los muros de Babilonia. Perduró a la gloriosa civilización griega y al poderoso Imperio Romano. Sobrevivió a la caída de los dioses paganos, y a la aparición de los iconos fundadores de las religiones más importantes del mundo contemporáneo: Buda, Cristo y Mahoma. Mientras la historia del mundo se abría paso y se iba tejiendo, las historias de los anillos perdidos continuaban, detrás del telón.Las primeras leyendas de anillos aparecieron por vez primera entre los pueblos tribales, mucho antes de que comenzara a usarse la escritura. Podemos asegurar que han pasado unos cinco mil años entre el primer chamán que aseguraba tener un anillo mágico y la ópera prima de Tolkien. Este profesor de inglés y estudiador de los orígenes de la lengua anglosajona, se propuso ampliar, si no crear, la pobre mitología inglesa. Conocía la mitología clásica, la nórdica y la escandinava, y se lamentaba de que su tierra no tuviera una mitología tan amplia como la de aquellos países. Casi sin quererlo, creó una mitología épica muy amplia que abarcaba la eterna lucha entre el mal y el bien, la ambición y la resignación, el poder y la humildad. En este caso, la posesión del anillo significaba poder sobrenatural y poder sobre el resto de seres. El anillo te convertía en un dios, pero a su vez, te esclavizaba sin poder deshacerte de él.No todas los anillos en las diferentes culturas son como la concepción Tolkieniana. Para ello, analizaremos fugazmente algunos hechos reales aislados: la dactilomancia y las Guerras de los Anillos. Gran parte de la mitología europea se basa en la búsqueda del anillo. Pero esta búsqueda no tuvo presencia exclusivamente en los cuentos de hadas y las leyendas sino que, además, es una gran parte de la historia real. La noción de que un imperio pudiera llegar a arruinarse a causa de una guerra provocada por un anillo es un evento histórico improbable, pero sí una sugerencia lícita: para el antiguo erudito Plinio la causa directa de la caída de la República Romana fue una disputa por un anillo.Plinio escribió que hubo una pelea entre el famoso demagogo Druso y el jefe del senado Caepio por la posesión de un simple anillo. La disputa se convirtió en una lucha sangrienta, que más tarde desembocaría en la guerra civil, que acabó con la República Romana.Otra tradición histórica, atribuye directamente a un anillo la caída del imperio marítimo de Venecia. En sus días de gloria, Venecia gobernaba el Mediterráneo mediante una flota poderosa. Para celebrar este poder marítimo, un día al año el Duque de Venecia salía al mar Adriático para festejar el “matrimonio” entre Venecia y el mar, y arrojaba un anillo de oro a las profundidades del mar Adriático. Varios días después de una de estas celebraciones, el Duque organizó una fiesta en la que se servía un gran pez. Cuando le sirvieron la correspondiente ración al duque, se encontró en el vientre del pez el anillo que él mismo había tirado. Esta devolución del anillo se interpretó como un mal augurio para el Ducado, ya que el anillo simbolizaba la alianza entre Venecia y el Mar. Pronto, los acontecimientos confirmaron la profecía: ese mismo año tuvo lugar el colapso del imperio veneciano.La dactilomancia, o uso de anillos para la adivinación y la magia, se ha practicado seriamente a lo largo de la historia. También llevó a confusión este uso de anillos “mágicos”, ya que no se sabía exactamente dónde terminaba la magia y comenzaba la ciencia o la medicina. Un ejemplo claro ocurrió en Holanda en el siglo XVI. El hombre más instruido y el más excelente médico de la región de Arnhem (en aquel entonces Gelderland) fue llevado ante el Canciller por ser acusado de tener un anillo que le dotaba de sus poderes curativos. Además declaraban que el médico consultaba constantemente al demonio que estaba contenido en la alhaja. El médico fue proscrito de inmediato por hechicería y sentenciado a muerte. Parece que se le dio menos importancia al mago que al anillo, el cual fue destruido de un martillazo.En el siglo XIV, se dio un caso de posesión de un anillo mágico en el entorno a la casa real. La amante del Rey de Inglaterra Eduardo III, Alice Perrers de Anglia, fue acusada por el parlamento de encantar al rey a partir de anillos mágicos, y por esta razón, el rey abandonó la reina. Como consecuencia, Alice fue desterrada para siempre de la corte y de la sociedad de los nobles.Un caso muy curioso se dio en la antigua Bizancio hace unos diecisiete siglos, cuyo rey fue tachado de incompetente. Por este motivo, los aristócratas consultaron a un oráculo. Éste practicaba la dactilomancia (adivinación por el anillo). La práctica consistía en hacer oscilar un anillo amarrado de una cadena sobre una tabla con un círculo con las letras escritas. Preguntaron quién sería el sucesor al emperador, y según los presentes, el anillo de oro decididamente fue de letra en letra hasta deletreas: T-E-O-D. El emperador regente, mandó a matar a Teodoro (popular aristócrata) y continuó con el cargo. Pero cuando el imperio comenzó a decaer, los visigodos atacaron al emperador, y en medio de esta confusión, subió al trono un despiadado general cuyo nombre era: TEODosio, conocido más tarde como el Emperador Teodosio el Grande. Que lo creamos o no, es un asunto personal, pero sí podemos afirmar la presencia de una creencia popular, hasta el punto de llegar a condenar a muerte a personas por la posesión de anillos con poderes extraños. Es comprensible la creencia de antaño en una magia incierta que consistía a veces en sanar a personas o que engatusaba a personas de las que después se decía que habían sido “encantadas”. Más casos de acusacionesOtros casos que merecen ser fugazmente nombrados son los de Juana de Arco, acusada de utilizar anillos mágicos para hechizar y curar; el de Jerónimo, el Canciller de Mediolanum, cuya ruina y perdición se debió a la falsa sabiduría de un anillo profético que le hablaba; el de un tal Joalium Cambray, que se había convertido en esclavo de un anillo de cristal en el que podía ver todo lo que los demonios de su interior le demandaban; el de un artista veneciano llamado Pythonikes, acusado de obtener su virtud para la escultura de un anillo encantado (llegando a creer él mismo que su fama se debía al anillo) que además lo sometía a su poder, sin poder deshacerse de él (como el efecto que hace el Anillo Único en Frodo); etc. Todos estos casos se encuentran resumidos en un libro que escribió el célebre Sir Walter Scott.Todos estos testimonios son reales. Es una evidencia de que la dactilomancia o “adivinación por el anillo” era muy usual en la antigüedad. Todos creían en esta magia y, en consecuencia, en demonios y brujas.Reflexión sobre la creencia y el nacimiento de la magia El nacimiento de la magia como tal, se debe en cierta manera, a la ignorancia del pueblo (atribuían poderes a anillos, en vez de atribuírselos a posibles plantas medicinales o aromas que se aplicaban en la misma sesión) o incluso al autoengaño, tratándose en este caso de cuestiones psicológicas (creerse uno mismo tener poderes sobrenaturales y aplicando placebos que “sanan” a los enfermos). Imagínese como agravaría la credibilidad en brujas si uno mismo experimentase sensaciones psiconáuticas (como los casos de Salem, donde las víctimas de muchas brujas sufrían “viajes” y alucinaciones por causa de la ingestión de un hongo alucinógeno). Pero tal vez esto se trate de un simple caso de paranoia individual que finalmente desemboca en esquizofrenia colectiva.Eran numerosas las técnicas a seguir en la dactilomancia, y eran usadas popularmente como método de detección de mentiras. Una de ellas era llenar un cuenco de agua, y un anillo que colgaba del dedo se balanceaba sobre el cuenco, y así, según la pregunta planteada, se obtenía una declaración, o confirmación, de su falacia o verdad. Si lo que declaraba era cierto, el anillo, sin ningún impulso exterior, golpeaba los lados del cuenco un cierto número de veces. La confianza en un acusado dependía de la simple oscilación de un anillo sobre un cuenco lleno de agua. Muchas atrocidades pueden ser contempladas en la historia de la humanidad, pero para que podamos retractarnos de nuestros errores, hemos tenido que cometerlos con anterioridad. Y podemos asegurar que son estos errores los que han hecho que en la actualidad juzguemos con un podo más de cautela. La Iglesia y el Anillo : Para la Iglesia, el anillo simbolizaba las creencias paganas, y por tanto, el enemigo. La Santa Inquisición era la perseguidora de brujas y magos, y el anillo era la clara identificación de todos ellos. Así como el cristianismo está representado con una cruz, no cabe duda que la imagen representativa de las creencias paganas era el anillo. Además, era el símbolo dominante en la cultura vikinga, enemigo nato de la cristianización europea a finales del primer milenio (el anillo simbolizaba la adoración a Odín, dios vikingo). Después de la caída del Imperio Romano, los asentamientos cristianos, las iglesias y los monasterios en Europa recibieron el azote de la cultura vikinga durante siglos, por tanto, no es raro que la Iglesia viera en el anillo la mayor amenaza para la autoridad de la cruz.Pero dentro de la misma Iglesia, el anillo representa una unión inseparable entre la relación divina y humana, por tanto, también es un elemento importante para los católicos: el Papa lleva un anillo como símbolo de posición y cargo como símbolo de sumisión perenne a Dios, como el resto de cardenales y sacerdotes que asumen una responsabilidad con la Iglesia; los matrimonios cristianos también llevan un anillo en su dedo como símbolo de alianza mutua e irrompible, donde Dios está como testigo; las monjas se “casan” con Cristo con un anillo de oro mediante el cual simbolizan su sumisión a él…El anillo en sí es un icono popular, y tiene un fuerte significado. Hay bastantes acepciones del anillo: unión, sabiduría, poder… pero eso lo explicaré en otro apartado. El anillo del alquimistaEl anillo era también el símbolo del alquimista. El anillo en este caso tiene una forma determinada: lo forma una serpiente que se muerde la cola, representando la búsqueda del conocimiento prohibida por la Iglesia. Este anillo tiene nombre propio: Ouroboros. A causa de las persecuciones que sufrían los alquimistas, se vieron obligados a ocultar su sabiduría disfrazando sus escritos (que trataban de sus experimentos) en registros codificados. Para ello, transmitían sus estudios místicamente, al igual que la Biblia está basada en metáforas y fábulas, e inventaron un lenguaje secreto. El secreto del anillo radica en su fabricación. En definitiva, la gran sabiduría de los alquimistas se basaba en el conocimiento de la metalurgia, que se ocupa del secreto de la fundición y la forja del hierro. Este arte fue descubierto hace unos tres mil años en las montañas del Cáucaso. Fue el secreto primordial de la época (la Edad de Hierro), que además fue celosamente guardado, ya que quien conocía el arte de la fundición del hierro era capaz de ganar cualquier batalla (nacimiento de las primeras espadas y lanzas). Además era un condimento fundamental para la creación de herramientas. La Edad de hierro transformó a simples campesinos en feroces guerreros culpables del despojo de tierra de aquéllos que no conocían el hierro. El héroe que conocía los secretos del anillo del alquimista, salvaba literalmente su nación.Si uno examina en diferentes culturas el anillo como icono, se encontrará con ciertas constantes: el mago, el herrero, la espada, el enano, la doncella, el tesoro y el dragón. Son símbolos característicos de la fantasía épica, donde se ve mezclada la realidad con la aparente ficción.El anillo de OdínNingún pueblo en la historia estuvo tan obsesionado con la búsqueda del anillo como los vikingos. El anillo significaba para ellos riqueza, honores, fama y destino para esta gente guerrera. Tal vez porque lo relacionaban con el poder de la metalurgia o de los alquimistas. Además, su mitología está ligada con este símbolo circular, ya que los dioses eran señores del anillo de los cielos y los reyes, eran señores del anillo de la tierra.Entre los vikingos, el anillo de oro era una forma de valor corriente, un don honorífico, y a veces una herencia de héroes y reyes. Los barcos con anillos en la proa eran presagio de fuego, muerte y destrucción. He aquí un ejemplo de símbolo de poder bélico.Los anillos de la mitología nórdica por lo general eran anillos mágicos forjados por los elfos. Estos anillos eran símbolo tanto de poder como de fama eterna. También eran símbolos de predestinación.El Domhring (el Anillo del Destino, que estaba hecho de piedras monolíticas y se erguía frente a las puertas del Templo de Tor) era el símbolo más temido por los vikingos. En el centro de este anillo de piedras estaba el pilar del Dios del Trueno, Thorstein. Sobre él, los prisioneros eran ejecutados. En Islandia había un anillo similar donde se podían ver manchas de sangre (en el s. XII).Pero dentro del templo del dios del trueno, había un anillo aún más poderoso. Se trata del anillo del Juramento de Tor, emblema de buena fe y tratos justos. Sobre él se juraba con solemnidad contratos sin capacidad de disolución. Cuando se iba a tomar un juramento, se sacrificaba un buey y se rociaba el anillo con sangre sagrada. Entonces se juraba solemnemente frente al resto de testigos. Para los vikingos este juramento era legalmente válido.No obstante, había aun un anillo más importante que el de Tor: el que estaba en la mano de Odín, el rey mago de los dioses. Él era el padre supremo, el señor de las victorias, de la sabiduría, de la poesía, del amor y de la magia. Pero no siempre fue todopoderoso. Pagó lo que valía la sabiduría absoluta a un precio muy alto. Odín el errante buscaba la sabiduría y la soberanía de los nueve mundos que componen el entorno mitológico nórdico. Todo esto sólo lo podía conseguir si obtenía el anillo mágico llamado Draupner. En su viaje conoció muchas cosas y vivió experiencias que le hicieron sabio, pero como hombre, no como dios. Aprendió los idiomas de los animales y adquirió un caballo de ocho patas (Sléipnir) que estaba por encima del resto. El mito (explicado en mi anterior trabajo) dice que supo descifrar las runas que estaban al pie del árbol de la sabiduría y más tarde, bebió de la fuente de la sabiduría. Tuvo que permanecer una temporada colgado del árbol, y más tarde perdió un ojo por su intromisión al beber de la fuente. Pero se había convertido en el más poderoso dios.Como símbolos de mando se le concedieron a Odín una lanza (Gúngnir) primordial creada por un herrero elfo a partir del bastón mágico de Odín y el anhelado anillo mágico Dráupnir, que significa goteador, ya que tenía el poder de soltar ocho anillos de oro de igual tamaño cada nueve días. Así, el anillo le proporcionó una fuente de riqueza casi infinita. Por tanto, se concedió el honor de ser el máximo dador de anillos de los “nueve mundos”. Los reyes elegidos, héroes y grandes adquisidores de tierras eran remunerados con uno de los anillos de Odín. Aquí vemos en el anillo un símbolo de riqueza y poder, así como de admiración por los dioses.Entre todas las leyendas que hay en torno a la posesión de este anillo, la más importante es la que concierne al hijo de Odín, Bálder. Cuando éste murió, todos los dioses pusieron en la barca fúnebre donde iba a reposar eternamente un regalo para rendirle homenaje. Odín, presa de la desesperación, puso a Dráupnir en el pecho de su hijo justo en el momento en que la barca ardía y se consumía en llamas. Esto fue un gran error, ya que el anillo era necesario para el gobierno de los nueve mundos. Pero por desgracia o por fortuna, el anillo no se perdió sino que acompañó a Bálder hasta la tierra de los muertos (Hel). Así que tendría que emprender un viaje hasta esta tierra para recuperarlo.Odín monta su caballo Sléipnir, el cual salta por encima del perro de Hel, similar al Can Cerbero latino, y se apodera del anillo y regresa de nuevo a Ásgard. Así restaura Odín la paz y la armonía en los nueve mundos. Un poco de mitología nórdica: los VolsungosLa más famosa leyenda nórdica de la búsqueda del anillo se relata en un escrito épico llamado “la Saga de los Volsungos”, que cuenta la historia de muchos de los héroes de las dinastías Nibelunga y Volsunga, cuyos destinos están ligados al anillo “Andvarinaut”. Éste era el anillo que anteriormente había pertenecido a Andvari el enano (gran herrero). Su nombre significa <>, pues le “tejía” a su propietario una fortuna en oro, además de poder y fama. Esta historia narra el destino de Sígurd el Matador del Dragón, un conocido héroe de la épica nórdica. Éste está emparentado con el hijo mortal de Odín Sigi, y por tanto, con los reyes de los hunos.Un día, llegó un viejo desconocido a una reunión de hunos, godos y vikingos, y asestó una “puñalada” al árbol que se erguía en medio de la sala y desapareció. Este árbol se llamaba Branstock, y el viejo no podía ser otro que Odín. Todos los héroes presentes se abalanzaron a coger la espada, pero sólo Sigmund pudo retirarla del árbol (similar a la historia del Rey Arturo), y fue considerado como el guerrero elegido por los dioses. Va ganando fama, pero su felicidad pronto se ve truncada por la repentina muerte de casi toda su familia a manos de su propio cuñado godo. A continuación ocurre una historia siniestra llena de muerte, engaños e incesto que no nos interesa. Pero, poco después, Sígmund venga la muerte de sus parientes y regresa como rey de los hunos. Siempre ayudado por su espada divina, logra evadir las emboscadas de los vikingos, pero cuando llega ante él un viejo tuerto y le golpea con su espada, ésta se hace añicos. Entonces se da cuenta de que ya ha cumplido su destino, el viejo es Odín.Sígmund le dijo a su esposa que recogiera todos los pedazos, los guardara y se fuera junto a los daneses a dar a luz a su futuro hijo, Sígurd, ya que el rey de los hunos sabía que había una profecía que decía que su hijo alcanzaría mucha más fama que él cuando forjara la espada. Sígurd aprende mucho de un herrero que le enseña todas las artes de la metalurgia y la batalla. Pero él quería más. De modo que muchas veces se adentraba en el bosque para vagar durante algunos días. Una de estas veces, se encontró con un viejo que le dio a elegir un caballo. Y eligió a Grani, hijo del corcel de Odín Sléipnir.Cuando regresó, el enano herrero que se había convertido en su tutor, le contó una historia: le contó que él había nacido mucho antes de lo que se podía imaginar, y que cuando era joven, los dioses Odín, Hónir y Loki entraron en casa de su padre, el mago más grande de los nueve mundos. El primer día llegaron a un arrollo, y se sentaron a descansar. Pronto vieron a una nutria blanca que nadaba cerca de ellos, y Loki se dispuso a tirarle una piedra a la cabeza, la cual partió el cráneo de la nutria y murió. Cuando llegaron al castillo del mago le regalaron las pieles de la nutria, en recompensa por dejarles pasar allí la noche, cuando el mago la vio, ardió en cólera ya que a su tercer hijo lo llamaban Nutria en homenaje a su disfraz favorito, y solía nadar en el estanque. El Mago estaba empeñado en destruir a los dioses, pero Odín le convenció de que había sido un accidente, y que se comprometían a darle una gran recompensa si los perdonaba. Entonces, les mandó a llenar y cubrir las pieles de su hijo de oro. Así que Loki, que era el verdadero culpable, se dispuso a buscar la indemnización. Enseguida se encaminó a arrebatarle el tesoro a Andvari el enano, incluido su preciado anillo Andvarinaut. Cuando llegó al castillo llenó y cubrió las pieles de la nutria, pero asomaba aún una oreja, y Loki tuvo que soltar el anillo. Entonces, el mago dueño del castillo, rompió el encantamiento y los dioses se fueron, pero el anillo enloquecía a Fáfnir, que era uno de los hijos del mago, o sea, el hermano del tutor de Sígurd, y mató a su padre. Cuando se disponía a matar a su hermano, le dijo que si huía no lo mataría. Y el enano huyó, así que retó a Sígurd a matar a su hermano Fáfnir, que ahora se había convertido en un enorme dragón. Sígurd aceptó y cuando encontró a Fáfnir, lo mató con su espada Gram, que había sido soldada de nuevo. Por eso llaman a Sígurd “el Matador del Dragón”.Es curioso notar la enrome importancia que tienen las armas en todas las fábulas épicas, y especialmente, que todas las espadas importantes o lanzas, tienen nombre propio. Leyendas artúricas: El Rey Arturo es uno de los héroes más famosos y legendarios. La base histórica para la creación de este personaje es muy confusa. El héroe real que más se le parece es el celta romanizado Ambrosio Aureliano. Según relatos posteriores, era conocido como Artorius y el título romano de “Dux Bellorum” (duque de las guerras). No obstante, quien nos interesa es la figura del rey Arturo.Arturo fue el héroe elegido y ancestral del pueblo británico que veía en él a un rey noble que imponía armonía a donde quiera que iba. Una de las leyendas más conocidas del rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda, trata de la búsqueda del Santo Grial (cáliz que usó Cristo en la Última Cena). Algunos mitólogos, como Richard Wagner, han identificado la búsqueda cristiana del Sto. Grial con la búsqueda profana del anillo. La Iglesia transforma el símbolo del anillo (enemigo para el cristianismo) en otro símbolo religioso, pero con las mismas virtudes y características.Dejando a un lado la búsqueda del Grial, en las leyendas artúricas la búsqueda del anillo pone en peligro la seguridad del reino de Arturo: el anillo buscado en este caso es el anillo matrimonial de oro de su amada Reina Ginebra. La boda de Arturo y Ginebra tiene fines políticos. Cuando se casan, Ginebra lleva la mesa redonda a Camelot y los caballeros juran lealtad a los reyes, y como símbolo de esta alianza forjan un anillo de hierro, cuyo valor durará tanto como el anillo de oro matrimonial.En las leyendas artúricas el anillo es símbolo de lealtad, alianza y unión.En esta historia, también cabe nombrar una espada que protege a su poseedor: Excalibur. Una vez más, esta espada prodigiosa con nombre propio, impide que su dueño pierda sangre mientras la empuña, aunque esté malherido. Leyendas carolingias.Así como Arturo era el héroe británico por excelencia, el sacro emperador de Roma, Carlomagno, juega su rol en el viejo continente. Sus aventuras se narran en los famosos “Cantares de Gesta”. Se le atribuye a él el mérito de ser el más enérgico destructor del culto de Odín y su equivalente germánico, Votan. El papel de Carlomagno como “defensor de la fe cristiana” era más intenso que lo que su título indica. Hizo que el Rin se convirtiera en su línea de batalla y suprimió de manera fortuita toda adoración no cristiana. Sin tolerancia alguna, quemó altares y derribó todos los templos paganos. Lo mismo hizo en el sur de España con los sarracenos (musulmanes). Combatió la marea del Islam con la ayuda de su legión y su espada. Carlomagno es un icono susceptible de exagerar. Quizás por esto se dice de él que era capaz de curar con “hierbas mágicas”, por ejemplo. La gente que se encontraba a su paso, se quedaba maravillada y comenzaba a narrar sus historias añadiéndole notas personales. Cuentan que la espada de Carlomagno se llamaba “Joyeuse”, y fue forjada por Wayland el Herrero (el mismo que forjó Gram en nuestra leyenda anterior). Es raro que el mayor destructor de religiones no cristianas, posea un arma que proviene de la misma forja que la del supremo guerrero de Odín (Sígurd el Matador del Dragón).También dicen de él que era capaz de sanar a las víctimas de la plaga o “muerte negra” empleando una hierba que se llamaba “cerraja”, que asombrosamente, sólo curaba si era aplicada desde las manos del rey. Aunque Carlomagno no está acompañado de un viejo mago (como Gandalf, Merlín u Odín), sí tiene un anciano sacerdote que le sirve de consejero. Éste se llamaba Turpin.Y una vez más, este héroe, también se ve mezclado con un anillo especial. En este caso, el poder subyugador del anillo tiene como objetivo el matrimonio entre Carlomagno y Frastrada (de la cual dicen además que es una diosa elfa). La leyenda se llama: “Carlomagno y el anillo de la serpiente”. En esta ocasión, el poder del anillo también es rechazado. La historia muestra que un anillo pagano aún tiene poder suficiente en la era cristiana como para vencer incluso a un héroe tan devoto como el Sacro Emperador Romano. Cuando Frastrada y su reciente esposo se disponen a recoger los regalos de su boda, ven una gran serpiente con un anillo en la boca. Serpentea a lo largo del banquete y llega hasta la mesa real. Allí se alza y deja caer el anillo en la copa del emperador. Luego desaparece arrastrándose. Tomándolo como un buen presagio, Carlomagno se levanta y pone el anillo a Frastrada en la mano. Pero el anillo tiene un poder inimaginable para el emperador, y comienza a actuar en la reina. De inmediato el amor que siente Carlomagno por su mujer se dobla y redobla, llegando a resultar insoportable para ésta. Durante un tiempo todo continua con normalidad pero cuando Frastrada muere a manos de una enfermedad incurable, el Sacro Emperador se consume, descuidando el imperio. El viejo Turpin reconoce el anillo y para que Carlomagno no sufra y despierte de su adormecimiento le quita el anillo a Frastrada y se lo coloca él mismo en la mano. Ahora, el rey sigue a su consejero en todas las decisiones que tome. Turpin arregla la situación del imperio y poco después, se deshace del anillo arrojándolo en un lago cerca de un bosque. El emperador volvió a su estado natural, pero ahora tenía un vacío interior inmenso. Un día caminando cerca de un lago, se comenzó a sentir bien e hizo construir un castillo cerca de él. Así se construye Aix-la-Chapelle (Aquisgrán), que se convirtió en la capital del reino.Una vez más, el cristiano por excelencia ve truncada su vida por un objeto pagano que lo atrae y lo domina incluso sin él saberlo.Es importante ver cómo muchas referencias reales, provienen de otras fantásticas e imaginativas. Muchas de las obras más significativas de la arquitectura antigua tienen sus leyendas, mitos que explican su surgimiento (como la catedral parisina de Notre-Dame). Al buscar imágenes de la cuidad romana de Aquisgrán fundada por Carlomagno, encontramos unas fotos espléndidas de la capilla palatina del emperador. Mitos celtas y sajones.Los mitos celtas están llenos de fantasía e imaginación. Normalmente hablan de elementos feéricos y anillos mágicos. He aquí el porqué de nuestro interés. En “El Libro Rojo de Hergest” se incluyen numerosas historias de mágicos anillos: La doncella Lunet, le da un anillo de invisibilidad al héroe Owein; la Dama Lyonesse le entrega a su héroe, Gareth, un anillo mágico que impedirá que le hagan daño; Peredur Lanza Larga, mientras busca un anillo mágico, mata a la Serpiente Negra de los Túmulos y gana una piedra de invisibilidad y otra que produce oro…Estos anillo no son símbolos de riqueza o poder. Simplemente aportan cualidades mágicas, recompensándoles por una búsqueda o hazaña significativa. Mitos griegos y romanosEn todos estos mitos encontramos historias de gente que se mezcla con poderes sobrenaturales producidos por anillos o riquezas y fama simbolizados por éste. La antigua Grecia nos aporta un mito innovador: la forja del primer anillo.La historia del primer anillo está unida al cuento de la llegada de los dioses y de la creación del hombre.Los titanes fueron la primera raza en gobernar el mundo. Eran los hijos de Gea, la Madre Tierra. Eran tan altos como las colinas, y sabios y fuertes a la vez. También poseían poderes mágicos con los que obtenían riqueza y prosperidad. Uno de los más sabios, recibió el don de la profecía, se llamaba Prometeo (= Previsor). Predijo que la astucia y las artimañas de los dioses, la raza inferior, les haría capaces de vencer a los titanes. Cuando se produjo la guerra entre dioses y titanes, casi se consume el mundo. Prometeo no tomó parte en la guerra, y aunque le afligía el devenir de su pueblo, esperó distante otro destino: convivir con los dioses, surtiéndoles de sabiduría y conocimiento. Se dedicó además a la forja de metales y al uso del fuego. Eligió como discípulo a Hefestos, hijo de Zeus, y le enseñó todo lo que sabía. Prometeo además, fue quien creó a los hombres a partir de barro y les sopló el aliento de la vida. También fue él quien ofreció a los hombres el regalo del fuego. Conocemos ya la fábula consecuente de este atrevimiento, cuyo final fue la condena del titán, por parte de Zeus, en una montaña donde un águila venía cada día y le devoraba un hígado renaciente.Entre los dioses y los hombres nacieron lazos de unión muy fuertes, y de tal unión nacieron vástagos muy honorables. El más poderoso de ellos fue Heracles. Éste, liberó a Prometeo de sus ataduras en la montaña. Entonces, Zeus le dijo que mantendría su palabra cuando dijo que lo mantendría encadenado, pero que al mismo tiempo lo dejaría libre: cogió un eslabón de la cadena de Prometeo y lo unió a una roca de la montaña. Luego tomó la mano del titán y alrededor del dedo cerró el eslabón. Así cumplió su promesa de dejarlo libre, pero mantenerlo encadenado. Esta es la historia del nacimiento del primer anillo. Se dice que después los hombres fabricaron anillos en honor a Prometeo, simbolizando el uso de la metalurgia, el compromiso y el agradecimiento por haberles creado y darles todo el conocimiento.El anillo es un signo del herrero que es amo del fuego y del mago que es amo de la vida. Y aquéllos que son reyes de hombres llevan el anillo como signo de que descienden de Prometeo y de los titanes que en una ocasión gobernaron la tierra. Curiosamente, Prometeo, el padre del hombre, el que regala el fuego y es el señor de los herreros, tiene uno forjado con hierro de las montañas del Cáucaso: el mismo lugar donde se descubrió el secreto de su fundición. En este hecho, se ve la conexión entre la realidad y el mito, que no es otra cosa que la explicación mediante fábulas (cuyos personajes son admirados e imitados por los hombres) de la realidad.Las leyendas bíblicasEn tiempos bíblicos, todos los reinos y naciones habían aceptado hacía mucho la tradición del anillo como símbolo de autoridad del monarca. El anillo del rey no sólo lo señalaba como monarca, sino que se podía decir que el anillo mismo tenía poder. A menudo, durante la ausencia del rey, se podía utilizar el anillo o su sello como extensión de la autoridad del gobernante.Estos anillos de autoridad tenían muchas formas. Normalmente eran anillos con un grabado o un símbolo y nombre del señor, y con un sello de piedra, cristal, ámbar o incluso gemas que podía imprimir la marca del rey con tinta o sobre cera o arcilla. El equivalente más común es la firma.El faraón de Egipto llevaba un gran anillo de ébano con un escarabajo engarzado en oro. El escarabajo se ponía sobre un engaste giratorio y cuando se le daba la vuelta revelaba el jeroglífico: el gran sello del faraón. Ser dueño del anillo significaba ser dueño de Egipto, pues el sello representaba la palabra del faraón, y ésta era ley sagrada. En la Biblia, se cuenta la historia de José, que tras ser vendido por sus hermanos, ocupó un puesto de consejero junto al faraón vigente de Egipto, quien le regaló su anillo, haciéndole gobernante y señor. Así demostró su confianza plena en la palabra de José.Además, Moisés era asociado muy a menudo con el uso de anillos mágicos.Pero la leyenda relacionada con el anillo judeocristiana más conocida es la leyenda del Rey Salomón. Él era un rey poderoso, un hombre sabio y además, el mago más poderoso de entonces. Estos poderes se explicaban por la posesión de un anillo que corrompe a aquél que lo lleva. El arcángel Miguel fue quien lo dotó de tal tesoro. Y le dijo que sería capaz de dominar a todos los demonios de la tierra, y con su ayuda, construiría Jerusalén. Con el anillo sería capaz de conocer la lengua de las aves, los animales y los peces, y nada en la tierra le estaría oculto. Este anillo, se cree, fue guardado en el Santo Santuario, en el Arca de la Alianza. Conclusión y opinión personalEn el trabajo hemos visto mitos de muchas clases, desde la antigua Grecia hasta la alquimia. No se debería olvidar la importancia de muchas otras culturas como la oriental, la india, la hindú, la árabe… en este caso han sido omitidas ya que no aportaban otro significado que el explicado mediante otros mitos. Es bonito saber leyendas de todas las culturas del mundo, pero esto es sólo un trabajo.He escogido este tema ya que siento un gran cariño por la obra de JRR Tolkien “El Señor de los Anillos”, y he querido hacerle un homenaje, aprovechando el estudio de las otras mitologías para mi propio interés. Me ha servido para relacionar la realidad con algunos mitos que además desconocía. Haciendo el trabajo he conocido lugares de mundos anteriores (como Bizancio) o capillas y otros monumentos que aún perviven (Aîx-la-Chapelle). Me ha encantado hacer el trabajo, y no sólo lo he hecho por obligación sino por interés personal, vuelvo a recalcar.Como modo de conclusión me gustaría adjuntar que deberíamos darle importancia a los objetos que tenemos. Algo tan simple como un anillo puede significar riqueza, poder, hermandad, compromiso, lealtad, amor y sabiduría. Los grandes valores de la vida pueden estar simbolizados por una piedra, una alhaja, una foto, o… un anillo. Bibliografía - “El Señor de los Anillos”- Páginas de Internet de actualidad- Enciclopedia Larousse- “Sobre cuentos de hadas” (JRR Tolkien)- Páginas de Internet de David Day (autor del libro El anillo de Tolkien)- Fotos sacadas de Internet- www.culturaclasica.com- Otras páginas de mitología especializadas.“Los archivos de Salem” (Robin Cook) Autor: Hylia

martes, 19 de agosto de 2008

* la diosa Astarté *

Siempre digo que la leyendas tenga su parte de verdad o su parte de mentira , siempre son bellas . Y es el caso de la diosa Astarté, por la que al parecer estaba loquito por sus huesos nuestro amigo Hércules.- Según las leyendas que he encontrado, ambas coinciden en que Hercules vino por nuestra tierra a realizar uno de sus doce trabajos, en concreto el noveno que le impuso su hermano Euristeo, que no era otro que conseguir los bueyes de Gerion ( no sabemes para que, pues por esa época no se habia inventado el Rocio, ni habia fiebre aftosa ) y se dio una vuelta por tierras tartésicas y en una clarita del trabajo se fue en busca de su amor la diosa Astarte.- Aqui se viburca la leyenda, ya que según unos, la buena señora Astarté no estaba por la labor y queria que la dejaran tranquila y se escondio en una margen del rio Guadalquivir y Hercules se equivocó de orilla y se fue a la de enfrente y no la encontró y ya que estaba allí decidio fundar Sevilla y la diosa para no ser menos fundo en el otro lado Triana.- Segun otros, Hercules en la orilla de Sevilla montó un altar a la diosa sobre unas estacas, pero la diosa pasó bastante de la adoración herculea porque le estaba enseñando a los trianeros ,( Triana ya estaba fundada ) como convertir el barro en cerámica ( hoy eso se llama menos legendariamente talleres ocupacionales ), osea que si no llega a ser por esta buena señora , que tenía que ser un poquito saboria en lo que amores mitológicos se refiere , ni Santa Justa y Rufina que eran dos hermanas que hacian losa fina, ni Ceramica Santa Ana , ni ná de ná .- Pero como todas las leyendas tiene su parte de verdad, la diosa Astarté , fue una primitiva advocación trianera muchisimo antes que Santa Justa y Rufina , Santa Ana , la Esperanza de Triana, La Estrella, la Virgen del Patrocino, la Virgen de la O ,la Virgen de la Salud, la Virgen del Rocio ( aclaracion importante para almonteño sensibles: me refiero a la Hermandad del Rocio de Triana ) , la Sentaita, la Pastora, y la Virgen del Carmen .- Al parecer los fenícios atraidos por la enigmático pueblo tartésico y su rey Argantonio ,estamos hablando de 600 años antes de Cristo , le importaron la adoración por esta diosa que gozo de mucho fevor por los sevillanos primigenios de la orilla de triana . - En la zona conocida como el Carambolo aparecieron estos restos, que se pueden admirara en nuestro Museo Arqueológico del parquelaspalomas , incluso antes que el famoso tesoro, y donde habia pruebas de culto a Astarte toda una diosa trianera.-
Julio Domingo A>rjona - Sevilla

domingo, 3 de agosto de 2008

* la Diosa Fortuna *

Hubo una época en que los destinos de la humanidad dependían de los caprichos de los dioses. El Olimpo era el templo en donde se cocinaban los más bellos y los más horrendos sucesos del mundo terrenal. Terremotos, guerras, amores trágicos y monstruos invencibles eran creados, enviados y decididos por la comunidad mitológica. De entre todos, Zeus era el más imponente. Jefe y padre de de todos los demás, gobernaba con mano dura y hacia valer su voluntad y capricho sobre cada suceso, cada hecho, cada instante. Como todos los dioses griegos, Zeus distaba mucho de ser moralmente correcto, éticamente respetable o políticamente justo. Más bien se le describe como irascible, caprichoso y autoritario. Pero además Zeus era famoso por su insaciable apetito sexual. Siempre estaba enamorándose, conquistando o llevando a la cama a alguna hembra, algún jovencito y alguno que otro animalejo simpático y seductor . De sus aventuras sexuales, (no eran épocas de preservativos ni de cálculos controladores de natalidad), nacieron algunos dioses, varios semidioses y unas cuantas criaturas extrañas. Una noche, borracho de vino y de pasión, Zeus se acostó con la hermosa Thetis, diosa de lo legal y lo justo, a la que hacía tiempo, le había echado el ojo. De esa unión entre lo anárquico y lo que debe de ser, nació Thyké (para los romanos Fortuna), hermosa muchacha que gozaba de los favores de su padre (cosa bastante poco frecuente en la vida de Zeus). Cuenta la leyenda que ya desde pequeñita, Zeus la mandaba a buscar y la hacía conducir a su presencia para que permaneciera cerca de él. Para intentar entretenerla, el dios supremo pidió a cada uno de los habitantes del Olimpo que enseñara algo a su hija preferida. A Mercurio, específicamente, le encomendó que la entrenara para correr más rápido que nadie. Ya a los ocho años, Fortuna movía los pies más rápido que los alados tobillos de Mercurio y era capaz de ganarle una carrera a cualquiera: dios, humano o bestia. A Deméter le pidió que le enseñara todo sobre la cosecha y los árboles frutales. Fortuna sabía diferenciar, con velocidad y precisión, cada una de las especies vegetales de Grecia. Sabía dónde crecía cada arbusto, cuándo florecía cada plantita y cómo cosechar cada siembra. A Hera, su legítima esposa, Zeus no le pidió nada. Quizá por celos, la diosa de la estabilidad, y la familia, no quería ni ver a Fortuna. De hecho, cuando Thyké cumplió los quince años, Hera impuso en el Olimpo una regla de moralidad: - “nada de hijos bastardos entre los dioses.” Aquellos que no fueran hijos de una unión pura, debían morar entre los humanos . . . sin embargo ya era tarde para contrariar a Zeus, el astuto jefe había urdido un plan para que Fortuna, por fuerza, se quedara entre los dioses, y no solamente no fuera rechazada, sino todavía más cuidada y mimada por todos. Para ser un dios, como se sabe, hay que ser inmortal, sano, joven y bello de forma permanente. Esto se conseguía bebiendo cada mañana la cantidad necesaria de néctar y comiendo la dosis imprescindible de ambrosía, los alimentos sagrados que otorgaban esos dones. Cuando el entrenamiento de Mercurio y Deméter hubo terminado, Zeus anunció cambios en el Olimpo. A partir de aquel día, el néctar y la ambrosía no aparecerían mágicamente en una botella en la cesta de sus desayunos, sino que se encontrarían en los primeros frutos de cada mañana de los árboles de la tierra. Las primeras manzanas, los primeros melocotones, las primeras fresas de cada día llevarían en su pulpa los nutrientes mágicos para mantener a los habitantes del Olimpo jóvenes y saludables, y por lo tanto, inmortales y por lo tanto, dioses. Para evitar que los humanos comieran de esos poderosos elixires, Zeús dictaminó que el más pequeño rayo de sol que bañara los frutos recién nacidos inactivara los líquidos tan preciados. El plan estaba completo. Pero - quien podría reconocer y recolectar los primeros frutos del día, tan hábil y velozmente como para que las primeras luces del sol no las alcanzaran? Unicamente Fortuna. Y así fe. Todas las madrugadas, Fortuna salía presurosa a recorrer toda la tierra para recoger los primeros frutos de cada árbol antes de que el sol dañara su maravilloso contenido. Los reunía n un cesto y velozmente los subía al Olimpo para el desayuno de los dioses, que aplaudían y festejaban su eficiencia Una mañana Fortuna no llegó a tiempo, los dioses empezaron a desesperarse. No pasaba nada si un día no se alimentaban del néctar ero si la ausencia se prolongaba, morirían, enfermarían o peor aun, envejecerían. Una comisión de dioses, fue a buscar a Fortuna por las calles de Grecia. Allí, se enteraron de que un pescador la había atrapado accidentalmente mientras lanzaba sus redes al Egeo. Fascinado por su belleza y sorprendido por el destino final de su carga, no quiso dejarla partir. Los dioses se aparecieron ante el pescador y le preguntaron que quería a cambio de dejarla ir. El hombre temblando preguntó: - puedo pedir lo que quiera? - lo que quieras, dijeron, los dioses, - se te concederá y la dejarás en libertad. El pescador pidió, y todo lo solicitado le fue concedido, después e lo cuál Fortuna estuvo otra vez libre. Los dioses volvieron al Olimpo. Su provisión de alimentos estaba otra vez a salvo y en buenas manos. Entre los humanos empezó a correr la voz: “el que atrapara a Fortuna podría pedir a los dioses lo que quisiera, porque ellos se lo concederían a cambio de su libertad”. Enterada del peligro, Fortuna tomó más y más precauciones, y pidió al resto de los dioses que le enseñaran algunas cosas más en beneficio mutuo. De Diana aprendió a escabullirse para que nadie la viera. Empezó a viajar con mucho sigilo, sin dejar que se notara su presencia. De Afrodita, a peinar su hermoso y largo cabello bien estirado y rematado en una maravillosa trenza que, en lugar de peinar hacia la espalda como había hecho hasta entonces, empezó a dejar caer hacia delante, saliendo de su frente y descendiendo hasta el pecho. De Urano aprendió a no dejarse atrapar por nadie, y de Ares la estrategia de la guerra. Posiblemente como producto de todo este aprendizaje, y por temor a que le tendieran una emboscada, al hacer su camino habitual, Fortuna decidió que su andar no debía ser previsible. Para evitarlo, tomó una caprichosa decisión: su pie jamás debería de pisar su propia huella . . . Un poco por hábito y mucho seguramente por sus excentricidades, esta decisión se volvió obsesión, y la diosa Fortuna se cuidaba muy bien de no volver a pasar dos veces por el mismo lugar. De Baco aprendió las virtudes del vino para así emborrachar a los que consiguieran atraparla y escaparse, dejándolos sin nada. Cuenta la leyenda, que sigue siendo cierto que si en tu camino atrapas alguna vez a la diosa Fortuna, los dioses te concederán lo que desees para que la dejes libre. Por lo tanto . . . recuerda . . . Deberás estar atento, con los ojos bien abiertos y la mirada curiosa. Deberás cambiar de lugar en vez de esperarla siempre en el mismo sitio, porque bien podría ser que ya haya pasado por allí y nunca repita su paso. Deberás verla acercarse, reconocerla. Tendrás que acercarte cuando pase por tu lado: si te distraes no podrás agarrarla ni de la trenza porque ésta cuelga hacia delante. Si se te escapa, no la persigas, porqué corre mucho más rápido que tú. Sólo aprende y permanece alerta para la próxima vez que te cruces con ella.

* Pegaso *

Su nombre, Pegaso, o Pegasus, proviene de Pagé que significa en griego “manantial”. Este fabuloso caballo, indomable, que volaba moviendo las patas como si corriera sobre el mismo aire, poseía el poder de hacer surgir agua allí donde pisase y poseía, además, un carácter indomable que lo convirtió en reto para aquellos que ansiaban tenerlo bajo su mando. Como, por ejemplo, Belerofonte. Belerofonte, héroe griego hijo del Rey Glauco de Corinto, vivía obsesionado con capturar a Pegaso hasta que una noche Atenea, diosa de la razón, regaló una solución al ansioso héroe para capturar al rebelde caballo alado: una brida de oro que le permitiría domarlo. Y funcionó, convirtiéndose así Pegaso en el compañero de las hazañas mitológicas que más tarde llegarían. Ahora bien, un día Belerofonte quiso más, quiso convertirse en dios y llegar montado sobre el corcel hasta el mismo monte Olimpo. Zeus ante tal osadía mandó a un pequeño insecto a que picara a Pegaso, (otros cuentan que fue un rayo lo que le envió). Este, al sentir la punzada, se revolvió de tal manera que el pretencioso héroe corintio cayó al suelo quedando lisiado de por vida. Así Pegaso consiguió escapar de él y alejarse batiendo sus alas. Por fin Pegaso volvía a volar en libertad. Pero cierto día ocurrió que en el monte de nombre Helicón se celebraba un concurso de preciosas voces. Tan bellas eran que el monte se fue elevando hacia el cielo sin control ninguno. Ante esto Poseidón mandó a Pegaso a dar un coz a la montaña para parar su exorbitado crecimiento, orden que fue cumplida. Ahora bien, donde Pegaso golpeó nació una fuente, la Fuente Hipocrene, fuente consagrada a la inspiración que proporcionan las Musas. Además, Zeus lo nombró portador del rayo y del trueno, símbolos máximos de su poder, y el encargado de conducir el carro de Aurora, que con su paso anuncia día, antes del amanecer, la llegada de su hermano Helios, que no es otro que el Sol. Con el paso del tiempo, Zeus lo convirtió en una constelación formada por cuatro magníficas estrellas brillantes en forma de cuadrilátero.

jueves, 17 de julio de 2008

* Mitos acerca de la Suerte *

Mitos sobre la buena suerte * 1) Tirar monedas a la fuente. En principio esto ha traído una obvia buena suerte para los propietarios de fuentes. Tuvo su origen en el rito adivinatorio de tirar alfileres o piedras a un pozo. Si al caer salían burbujas significaba que el agua estaba sucia, que había un pez, o que se cumpliría. * 2) Taparse la boca al bostezar. No se trata tanto de buena suerte sino de evitarle una ducha de saliva al interlocutor. Esto proviene de la antigua costumbre de hacer la señal de la cruz sobre la boca abierta durante el bostezo, para evitar que se nos metiera el demonio. También se pensaba que, por la boca abierta, podía escaparse el alma. * 3) Cruzar los dedos (no hay pido que valga). Antes de la era cristiana existía la costumbre de que dos personas enlazaran sus dedos índices formando una cruz para pedir un deseo. En aquella época la cruz era símbolo de perfección y, en su unión, residían los espíritus benéficos. * 4) Romper el hueso del pollo. Es una costumbre que tiene por lo menos 2500 años de antigüedad y nació entre los etruscos que creían en el poder adivinatorio de los gallos y las gallinas (por eso le rezaban a San Sebastián). El gallo sabía cuándo estaba por empezar el día y la gallina anunciaba con un cacareo la llegada de un huevo. Por eso creían que sus huesos harían cumplir los deseos. El problema era que había más etruscos que pollos, por lo que debían forcejear para quedarse con sus huesos.

lunes, 25 de febrero de 2008

* Ariadna , señora de los laberintos *

el Hilo de Ariadna: Ariadna, era considerada la «Señora del Laberinto». Fue especialmente adorada en Naxos, Delos, Chipre y Atenas.Para Homero y en la mitología griega posterior, los orígenes divinos de Ariadna se diluyeron. Para los mitógrafos atenienses la mentora del fundador de Atenas es Palas Atenea y Ariadna no es más que un trofeo. De esta forma para los griegos Ariadna pasó a ser conocida como la hija de Minos y Pasífae, los reyes de Creta. A cambio de la paz, los atenienses debían enviar siete hombres jóvenes y siete doncellas cada año para alimentar al Minotauro. Un día llegó a Cnosos Teseo, el joven héroe, el justiciero del oráculo de Delfos, el de las sandalias doradas y la espada mágica, el más valiente de todos los guerreros; cosa que un simple torito no lo asustaría y se encolerizó cuando recibió la noticia del terrible tributo y más aun cuando supo que fue escogida la hermana menor de su mejor amigo como una de las doncellas que iban a ser sacrificadas. Sin lugar a dudas había llegado la hora de terminar con el cruel ritual.Partió decidido rumbo al palacio del rey Minos, donde fue recibido por Ariadna, y de inmediato surgió una gran atracción entre ellos, que permitió a la joven princesa comprender los airados reclamos de Teseo y le manifestó que estaba segura que su padre lo dejaría encontrarse con el Minotauro, pero aunque lo venciera no podría salir nunca del perfecto laberinto. Entonces Teseo solicita ayuda y Ariadna acepta ser cómplice en esta aventura contra su padre y entrega al joven héroe un ovillo con hilo de oro que debería ir desenrollando en su camino rumbo al laberinto donde se enfrentaría con el monstruo.Los dos jóvenes realizaron toda la operación, el rey Minos aprobó el duelo de Teseo con el Minotauro, teniendo la certeza que en el muy improbable caso que Teseo derrotara al fantástico ser, no podría salir jamás del laberinto y nadie se enteraría del resultado de la pelea. Teseo, entró y luchó en un largo y sangriento combate con el Minotauro, hasta que su espada mágica pudo más que los afilados cuernos y mató al monstruoso toro, después pudo volver recorriendo el camino de salida siguiendo el hilo de oro que le había proporcionado Ariadna, pero todavía quedaba burlar a los soldados de Minos que rodeaban el laberinto de Cnosos. Escondidos en un lugar secreto cerca a la salida lo esperaban Ícaro y su padre Dédalo, con sus alas de cera desplegadas para ayudarlo en la huida, de improviso llega a la escena Ariadna y reclama que la lleven también a ella, por que pronto el rey Minos se enteraría de su traición y sería castigada. Teseo accedió a la petición y los cuatro volaron hacia la isla de Rodas pasando sobre los atónitos guardias que no pudieron intervenir.Después de todo lo sucedido, Ariadna había creído que el amor que sentía por el joven héroe era correspondido y se entregó a una intensa pasión en los brazos de Teseo, pero sólo un tiempo después, el joven héroe, le dijo que debía marcharse, por que tenía que proseguir con su peligrosa misión, todavía tenia que enfrentarse a Medea y sus dragones y evidentemente no estaba para cargar con una nueva responsabilidad tan grande como el matrimonio. Las siguientes semanas Ariadna las pasó desconsolada y decidida a dejarse morir de amor, nadie ni nada pudo convencerla, cada día era mayor su debilidad. Mediante un gran silencio Ícaro y Dédalo demostraban su respeto por la decisión de la joven princesa, aun con todo su ingenio esta vez no podían inventar nada para hacerla cambiar de opinión. Cuando de repente comenzó a sonar una dulce y alegre melodía que lo inundaba todo con una especie de frenesí, era Dionisio y su comparsa, y apenas llegó se interesó de inmediato por la salud de Ariadna y le dio de beber su más preciado vino, junto con largas dosis de comprensión, escuchó y habló con respeto e inteligencia y en menos de lo que nadie hubiera imaginado, Ariadna estaba completamente curada, tres meses más tarde Dionisio y Ariadna se casaban en Cnosos, en una gran fiesta que fue comentada en todas las islas por muchos años. Con el tiempo, Ariadna se convertió en la primera de las bacantes y fue reconocida en muchos lugares como la reina del vino. Los dos jóvenes amantes vivieron felices difundiendo alegremente las virtudes del vino, por los siglos de los siglos.